CARTA ABIERTA AL PRESIDENTE

Panamá, 28 de febrero de 2021

Señor

LAURENTINO CORTIZO

Presidente de la República

E.S.D.

Señor Presidente:

Deseamos manifestarle nuestra consternación, la cual consideramos es compartida con un gran porcentaje de la población panameña. La serie de eventos que vienen aconteciendo y que desdicen mucho lo expuesto por usted durante la campaña electoral, tienen al país al borde de una profunda crisis. Durante su campaña, usted predicó:

  1. Que el país iba a ser manejado con transparencia, que se acabaría el relajo y que no habría intocables.
  2. Que había que detener el endeudamiento irresponsable y sin sentido.
  3. Que la corrupción no sería parte de su gobierno y que no gobernaría para satisfacer intereses alejados de las necesidades de la población.
  4. Que apoyaría un llamado a un proceso constituyente si fracasaban las reformas constitucionales.
  5. Que su gobierno se alejaría de la cultura política del clientelismo.

Hoy vemos que sus palabras no se han reflejado en el comportamiento de su gobierno. Usted, como mandatario de este país:

  1. Olvidó el proceso constituyente.
  2. No ha habido transparencia en el manejo de los fondos públicos utilizados para enfrentar la pandemia, postergando la rendición de cuentas, bajo artilugios legales para tal fin.
  3. Un sinnúmero de funcionarios con mando y jurisdicción han sido severamente cuestionados por actos y contrataciones con sobre costos escandalosos.
  4. Ningún funcionario cuestionado ha sido sometido a los rigores de una investigación por parte del Ministerio Público.
  5. Los nombramientos en el gobierno basados en clientelismo, amiguismo, parentesco y favores políticos, han sido el tono de su administración.
  6. Ha fallado en ser enérgico y dar respuestas a la sociedad en el caso de los albergues, donde la irresponsabilidad y falta de humanidad mostrada por los Administradores del SENNIAF, y los actos de maltrato y abusos sexuales a menores van camino a ser arropados con el manto de la impunidad.

Tristemente, un Procurador General de la Nación, elegido por usted, que tiene una vasta experiencia en el Ministerio Público, presenta una renuncia que denota una falta de compromiso y valentía de dicho funcionario con la Administración de Justicia. Una renuncia que deja sospechas sobre hechos relevantes y determinantes que pudiera haber recabado el Procurador, producto de las investigaciones realizadas hasta el momento de su renuncia, aunado a una carta que deja entrever aspectos que levantan toda clase de dudas y especulaciones, que en nada contribuyen a la buena marcha del país y de su gobierno.

Preocupante para nuestra sociedad es que los niños, que son lo más valioso y los más vulnerables, terminen sumándose a la vasta cadena de impunidad e irresponsabilidades de funcionarios designados por usted, en este caso particular (SENNIAF); como preocupante resulta el manejo superficial de la entidad cuestionada y el daño que hacen a quienes dependen de la protección, seguridad, bienestar y salud que debe brindar el Estado, dejando a los niños -muchos de ellos con discapacidad- en total indefensión y desamparo contra los abusos cometidos. Todo esto, ante la mirada indolente y permisiva de las autoridades de su gobierno.

Hoy nuestra Nación está confrontada, el gobierno no es gobierno, y el Estado se ha convertido en ente protector y encubridor de los intereses políticos, económicos, del narcotráfico, lavado de dinero y actúa en corcondancia con las mafias que se mueven en las instituciones; mientras que la Administración de Justicia protege con celo, a estos destructores de nuestra Patria y de nuestra Democracia. Sólo miremos casos como el de Odebrecht, Blue Apple y otros, donde se señalan expresidentes, funcionarios, banqueros, abogados, diputados, contratistas y empresarios, que se dilatan hasta que cierran los expedientes por cualquier artilugio legal, dejando el saqueo multimillonario de fondos públicos en la impunidad, en detrimento de los más caros intereses de la patria.

La República está rota. El Órgano Legislativo no representa los intereses de la población y no cumple con su rol constitucional; el Órgano Ejecutivo es inoperante y actúa bajo el secuestro de intereses distintos a los de nuestra Nación, sin la posibilidad de atender las más básicas necesidades de los ciudadanos; mientras que la Justicia panameña está en estado agonizante. Y a eso agreguemos un Ministerio Público que no es capaz de establecer y mantener un sistema profesional y eficaz de investigación penal, que permita una correcta aplicación de la justicia. Tenemos un país que no brinda seguridad a su población, como tampoco a sus inversores, lo que no permite un sano desarrollo de nuestra economía, llevándonos paulatinamente a un Estado fallido y comprometiendo nuestra paz social.

Señor Presidente, muchos ciudadanos, entre ellos nosotros, no comprendemos hacia dónde pretende usted llevar al país con tantos escándalos y cuestionamientos, que nos están hundiendo en una pérdida del Estado de Derecho y el rápido descalabro de nuestra Democracia, que tanto nos ha costado.  Los hechos expuestos son la evidencia de algo más grave aún, y es su falta total de liderazgo y voluntad para enfrentar los grandes desafíos que como gobernante le han tocado en su gestión.

Como resulta evidente, la ola de indignación y descontento nacional va en aumento y se refleja en las protestas en distintos puntos del país. Por ello, le exigimos que tanto usted como su gobierno garanticen el derecho de protesta, manifestación pacífica y la libre expresión, tal como manda nuestra Constitución.

En virtud de todo lo anterior y, ante el evidente fracaso de nuestro sistema de justicia, exigimos, con carácter de urgencia, la instalación en Panamá de una Comisión Internacional contra la Impunidad para que se lleven adelante todas las investigaciones de casos de alto perfil inconclusas, así como el escándalo de los abusos en albergues, con total independencia e imparcialidad, llegando hasta el fondo de estos delicados casos, sin importar quién resulte responsable. Es imperativo iniciar un proceso de limpieza de nuestra Nación.

Finalmente, el país reclama un nuevo orden político, al cual debemos arribar a través de un proceso constituyente, participativo, que contribuya a refundar las bases de nuestra Nación, para lo cual manifestamos nuestra intención de apoyar un esfuerzo de recolección de firmas para lograr un proceso constituyente, como iniciativa ciudadana.

                   Junta Directiva Provisional                                                          Ricardo Lombana

                     Movimiento Otro Camino                                                                  Presidente

 

Descargar la carta en formato PDF, en el siguiente enlace:

https://www.otrocamino.org/wp-content/uploads/2021/03/Carta-del-Movimiento-Otro-Camino-al-Presidente-de-la-Republica-1-de-marzo-2021.pdf

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Ir arriba